Un poco de Lu Nambo y de Feminidad sin Etiquetas

 

Mi nombre es Lucia Velázquez Hernández,

Mi abuela paterna es Carmen Nambo y mi abuela materna Tomasa Nava, así que como reivindicación al apellido de mis abuelas soy Lu Nambo, y mi cuenta es "lunambo_feminidadsinetiquetas".

La mayoría cuestionara el por qué si es reivindicativo únicamente esta el apellido paterno de mi abuela. Seré totalmente franca tomar esta decisión fue muy difícil ya que cada que pienso en mi MamáTom (como cariñosamente le decía, ya que nunca le gusto su nombre) solo puedo desear 5 minutos más con ella, pero el apellido Nava es de origen italiano, así que perdóname abuelita, pero tu y yo sabemos lo importante que es el origen y la identidad.
 
El apellido Nambo proviene de la palabra en P'urhépecha, "nómbre", es decir con el significado en español de nada o nadie, hasta donde pude investigar y de no ser así sé que mis bisabuelos provienen de la orilla del lago de Pátzuaro y que llegaron a Paracho como panaderos. Para quienes se tomaron la molestia de leerme y están completamente perdidos en esta narrativa Paracho es un pueblo en la meseta Purépecha en Michoacán. Mis bisabuelitos hablan purépecha, en cambio yo soy una "chilanga-michoacana", que ha perdido muchos de sus rasgos identitarios, como buena antropóloga podría decirles que se debe a las políticas de integración del Estado Mexicano pero me están conociendo y aún no quiero que me conozcan tan densas así que dejaremos ese construcción teórica para después.

Soy ambientóloga con una especialización en socio-ecosistemas, pero mis líneas de investigación están mucho más enfocadas a lo social. Me dedico principalmente al análisis de conflictos ambientales y defensores ambintales agredidos. Soy egresada de antropología social. Soy mujer, ecofeminista, proaborto, aliada e imperfecta. Construí este espacio por que toda mi vida he sido cuestionada, etiquetada y calificada en función de mi físico y no estoy siendo exagerada. 

Mi primer novio (como por ahí de los 15 años) en algún ataque ad hominem en alguna discusión me dijo -¡ni que fueras güera!- despues de un tiempo supe que para este "hombre" era una práctica común denigrara a mujeres por su color de piel ya que tiempo después supe que alguna vez chica una chica le había llamado y le había preguntado que si la razón por la que no le podía corresponder era -¿por qué no era güera?-. Pueden llamarlo inmadurez pero yo lo llamaría racismo y machismo. Racismo por que su tonalidad de piel era mucho más clara que la mía y machismo por que fin de cuentas creía que nuestra apariencia debería se ajustada para gustarle a él (un hombre).

En aquel entonces tenía 15 años y me gustaría decir que él ha sido el único hombre que se sintió con el derecho a opinar sobre mi cuerpo pero no es así y no esta acotado únicamente a los hombres, "todos ayudamos a ejercer estas opiniones cada vez que juzgamos los cuerpos de otras personas o las críticamos por no ajustarse a la norma que estan permeadas de machismo". Hoy tengo 27 y me alegra que desde entonces me he dado a la tarea de resignifica mi belleza. Aprendí que nadie puede catalogar o calificar mi cabello risado, mi piel morena, mi naríz, me gusta femenidad como ritual como performance, me gusta tanto que he tomado cursos de imagen y se lo excluyentes que son los estandares impuestos.

Por eso este espacio es para analizar los canones, lo establecido y empoderar a todas las mujeres que necesitan sentirse bellas, que necesitan esa reafirmación de que son hermosas, que los estandarés de belleza no existen. Es un espacio que no es únicamente para mujeres sino para quienes se castiga con exclusion, a quienes no se les permite ser femeninas.

 Visibilizar que "la belleza no debe ser impuesta",  que "la feminidad no es excluyente" que la moda es una construcción del mercado para incentivar el consumismo y que debemos de cambiar nuestros hábitos. 

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